Los trinquetes del buje
Normalmente cuando vamos a comprar un buje para nuestra MTB nos fijamos principalmente en tres aspectos: precio, peso y si lleva rodamientos sellados. Pero en el caso de los bujes traseros hay un aspecto de gran importancia que mucha gente desconoce: el número de trinquetes, o mejor dicho, el número de clicks que tiene el sistema de piñón libre del buje.
El número de clicks se hace notar sobre todo en zonas técnicas como descensos, trialeras en subida o incluso especialidades como el street o en rampa. El problema viene cuando en un momento dado necesitamos un golpe de pedal para salir de una situación complicada. Con pocos clicks los problemas son los siguientes:
- El pedal gira mucho "en vacío" hasta que engancha lo que produce que el peso de nuestro cuerpo de desplace de forma brusca desequilibrándonos en una situación ya de por si complicada.
- El cerebro espera una reacción instantánea (el empujón de la pedalada) que no se produce, lo cual trastoca los planes y produce más desequilibrio.
- En subidas técnicas, ese segundo que tarda en enganchar puede suponer perder la poca inercia y quedarnos clavados en una piedra o raíz.
- En movimientos técnicos, produce una descoordinación entre el tirón de los brazos y cuerpo con el golpe de pedal.
Curiosamente, aparte de su importancia en la conducción, también es importante porque es el punto de los fallos más graves que puede tener un buje. Por ejemplo, los primeros bujes de Mavic daban gran cantidad de problemas (a pesar de ser de gama alta), que se traducían en que con el tiempo al pedalear los piñones giraban pero no la rueda. De ahí la importancia de conocer qué compramos a través de la opinión de otros bikers, pues muchas veces no por ser más caro va a ser mejor, y de hecho cuanto más sofisticado más problemas puede dar.
Los bujes traseros (salvo los llamados "coaster") tienen una parte llamada "núcleo" donde reside un mecanismo que permite que la rueda gire libremente cuando dejamos de dar pedales, y que en cambio empuja cuando pedaleamos. Para ello, explicado de forma sencilla, el interior del núcleo se forma de una rueda dentada con rampas y de unos trinquetes apoyados sobre muelles que en un sentido de rotación se anclan a los dientes de la rueda, y en el otro sentido son empujados hacia arriba por las rampas dejando girar la rueda libremente hasta que cambia el sentido de rotación. Esta rueda dentada y los trinquetes son los que generan esos clicks en nuestro buje, y que en determinados bujes producen un sonido tan característico.

El número de clicks viene determinado por el número de dientes de esa rueda interna y por el número de trinquetes. La robustez viene dada por el número de trinquetes que anclan simultáneamente (1, 2 o incluso 3), la dureza de los muelles, los materiales empleados, etc...
Los mejores para MTB en este aspecto son los bujes Chris King que tienen 72 clicks por vuelta y una fiabilidad probada. También están los Hope y los Ringle con 42-48 clicks. Por la parte baja se encuentran los bujes Shimano que, aunque muy fiables, solo disponían de 16 clicks en toda la gama hasta el año pasado (2009), cuando han introducido el sistema "microratchet" en los bujes SLX, XTR y Saint con el que consiguen 32 clicks, cifra más que aceptable.